No me pidas
que recoja tus pedazos
si la niebla cubre tu cuerpo
y sientes frío.
No lo pidas,
aunque sientas
que te falta el aire
y la soledad
apriete tu pecho.
No lo pidas,
¡no!
Porque si lo haces
no podré evitar
cubrir tu alma entre mis brazos,
para que el frío invierno
no te corte,
dejando de lado
la dignidad
que tanto me cuesta mantener,
aguantando
mis ganas de llamarte
para decirte:
“Te echo de menos, amiga”.

👍Lindo.
ResponderEliminar